BMW TURBO
Los Juegos Olímpicos de Munich llevados adelante en el año 1972, pasaron a la historia por una serie de hechos tristemente célebres que terminaron ahogando el elemento puramente deportivo. Al margen de esta observación, no se debe dejar de mencionar que en dichos Juegos, surgió la cuna del BMW Turbo. Los ingenieros que lo crearon llegaron con el tiempo justo para realizar su presentación oficial durante los Juegos Olímpicos del lejano 1972.
Todo el diseño del coche lanzado al mercado por la importante firma germana, es obra del multipremiado diseñador Paul Bracq. Este avanzado genio del diseño automotriz fue el autor de un avanzado diseño visual y estético de este modelo de BMW. Entre los elementos más destacados que ofrecía el coche, no deben dejar de mencionarse un cuadro de instrumentos de evidente tono futurista (una suerte de tablero de nave espacial) y una puerta giratoria conocida como “ala de gaviota”.
Muchos de los elementos específicos de este modelo de coche, posteriormente, la misma BMW los empleó para ser introducidos en otros modelos. Es así que algunos de sus elementos características pueden apreciarse en la Serie 8, el BMW M1 y el BMW Z1, entre otros coches.
En cuanto al motor, el BMW turbo emplea un motor del tipo de cuatro cilindros de mil novecientos noventa centímetros cúbicos turboalimentado. Este motor es capaz de alcanzar un rendimiento de 280 CV de potencia y puede lograr que el coche alcance una propulsión de doscientos sesenta y cuatro kilómetros por hora.
Tratándose del primer modelo de un coche BMW en contar con un motor central, un ejemplar de este fantástico coche se encuentra en exposición en el museo BMW de la ciudad de Munich, el mismo lugar donde fuera presentado varias décadas atrás. |