GMC CHEVETTE
Este auto fue especialmente diseñado, distribuido y comercializado por la firma General Motors con el objetivo de implementarlo en el mercado de Venezuela, Ecuador y Colombia. En esos tres países, el GMC Chevette se comercializó desde la década del ochenta hasta los estertores de la década del noventa, bajo la firma Chevrolet. Par los mercados brasileño y argentino, este auto pudo comercializarse en el contexto de un acuerdo establecido por la CIADEA, sigla que significa Compañía Iberoamericana de Automóviles.
Este auto llegó a ocupar un sitio en el mercado que había dejado libre el Opel K-180. Al igual que su antecesor, este auto comparte la misma mecánica, además de dos elementos vitales en las prestaciones que se requieren de todo coche: su comodidad y su ligereza al hacer camino. Tal vez el problema más importante con el que debió lidiar este modelo de coche tiene que ver con cierta dificultad existente a la hora de conseguir los repuestos en los países donde se comercializaba. Al margen de esa limitación, el GMC Chevette no perdió su utilidad y su practicidad, así como su sitial en las preferencias del público.
En Colombia, por ejemplo, el auto fue denominado “burrito de trabajo”, en referencia a su aceptado empleo en el ámbito público a través de varias razones expuestas como ventajas: su cómodo y confortable interior, lo económico en el gasto de combustible y lo resistente de sus componentes mecánicos.
Al margen de su satisfactoria recepción en el mercado, este auto no logró contar con una mayor continuidad y, posteriormente, Chevrolet lo remplazó por el modelo Chevrolet Monza y el Chevrolet Kadett. |